La empresa

En el 1998 mi mujer y yo tuvimos la oportunidad de comprar con la ayuda de un querido amigo la finca Santa Petronila. Un pequeño terreno situado en Curia de Fermo.

Las cuatro hectáreas que posee la finca consistían en una vieja casa, un pajar, un olivar centenario y tierra dedicada para el cultivo de remolacha y girasoles. Decidimos restaurar la casa manteniendo las características campesinas y plantar un viñedo de cepas autóctonas de Montepulciano y Sangiovese con Merlot internacional de gran prestigio y calidad.

Tardamos tres años en restaurar la casa como queríamos, plantar las viñas y organizar y trasplantar los olivos. Al final, la propiedad acabo siendo un oasis tranquilo a dos pasos de la ciudad y del mar.